Mundo ficciónIniciar sesiónSin ningún pudor, mi esposo llevó al velorio a su primer amor, a quien nunca dejó de recordar, después, ambos tuvieron relaciones en la que había sido nuestra cama. —Por fin, ya no tendré que ver a esa mujer —dijo ella, con satisfacción. —Araceli, ¿por qué no has vuelto? —preguntó él más tarde, aferrándose a mis cosas. Parecía haber olvidado que fue él quien, con sus propias manos, me condujo a la muerte aquella noche, cuando me extrajo toda la médula ósea para dársela a su primer amor, sellando así mi destino y el de la vida que llevaba en mi vientre.
Leer másSe volvió loco nuevamente. Condujo a toda velocidad buscando a mi padre. Al final, mi padre no pudo resistirlo y lo llevó a mi tumba.Esta vez, Gael se puso de rodillas más rápido que cuando me pidió casarme con él. Había lágrimas en sus ojos.—¡Araceli, espérame! Deja que todo esto acabe y después iré a buscarte.Mi padre se quedó a su lado, sacudiendo su abanico. Observó con frialdad su escandaloso comportamiento.Pronto Gael se enteró de toda la verdad. Lo vi reír y llorar en completo caos. Se daba manotazos y suplicaba por mi perdón.El amor que se profundiza tarde cae en bolsa rota.—Mamá, ve a pedir el matrimonio.Apretó el celular con fuerza y en su frente aparecieron venas. Poco después, Bianca le devolvió la llamada, sus palabras rebosaban de petulancia.—Gael, ¡al fin aceptas que me quieres!Por primera vez Gael no habló con Bianca, sólo rio suavemente.—... Por fin tengo en claro quién es verdaderamente la persona que amo.Al preparar el lugar de la boda, Gael no estuvo invo
—¡Mamá, soy yo quien se está disculpando con Araceli! ¡Deja de decir eso!De la noche a la mañana, Gael aprendió a tener conciencia. Llevó de regreso a su madre. Cuando llegaron a casa, Bianca ya actuaba como si fuera la dueña de la casa.Tiró todo lo que era mío y llenó mi antiguo armario y el de Gael con su propia ropa.—Gael, ya tiré todas las cosas de la acompañante esa. El bebé y yo nos vamos a quedar contigo a partir de ahora.Sin embargo, Gael se enfadó, dio un paso adelante y abofeteó con fuerza a Bianca.—¡¿Quién carajos te dio el derecho a tocar sus cosas?!Bianca y mi suegra se quedaron de piedra, nadie se atrevía a acercarse a él. Gael tiró sus cosas delante de ella y le preguntó dónde había dejado las que me pertenecían a mí.—¡Gael, Bianca lleva a tu bebé!Mi suegra, que estaba preocupada por sus nietos, fue la primera en hablar, pero Gael la ignoró.—¡Solo aceptare un bebé de Araceli! ¡El que está en su vientre es su hijo ilegítimo!Dejando caer las cosas de la mesa al s
Todo ocurrió tan rápido que nadie pudo reaccionar a tiempo.Mi cadáver había empezado el proceso de putrefacción hacía ya bastante tiempo, incluso rodeado de flores, desprendía un olor nauseabundo.Gael actuó como si no se diera cuenta de este hecho y agarró mi mano con el anillo que él mismo había llamado barato. Llevaba el otro par del anillo en la mano, aunque en el pasado se avergonzaba tanto de él que nunca se lo ponía.Parecía que lloraba y también reía. Cayó al suelo.—Eres demasiado cruel, incluso me castigas con tu muerte —murmuró sin cesar. El comportamiento de Gael en mi funeral se hizo viral en Internet. No salía de casa, no quería ver a nadie. Lo ví buscar entre la basura toda la comida que había preparado y observé sus movimientos mecánicos mientras se metía la comida a la boca. Algunas comidas tenían tierra de las macetas que había roto. Ignorando todo sentido común, comía y se quejaba en voz baja.—Araceli, ¿por qué no has vuelto a cocinar para mí?Floté por encima, p
—¿No te lo había dicho ya? ¿Por qué no me das lo que solía comer?La ayudante aguantó el enfado injustificado de Gael. Ya no pudo ocultar la verdad por más tiempo. —Gerente Fisher, la comida anterior la preparó la señorita Flores en persona pero hace mucho que no la entrega.Gael se quedó callado de repente, hizo un gesto con la mano mientras indicaba a la joven ayudante que saliera.—Araceli, ¿hasta cuándo vas a seguir con esto?Nunca creyó que estuviera muerta, obstinadamente se aferró a pensar que eran estupideces mías. Hizo que alguien le dijera a mi padre que quería verlo; lo único que obtuvo fue una firme negativa de mi padre.—Gael, ¿Araceli de verdad está muerta?Bianca fingió inocencia mientras se apoyaba en los brazos de Gael. La mano de Gael que tenía sobre su hombro se tensó de repente y Bianca gritó de dolor.Gael se obligó a no darle importancia mientras le hablaba dulcemente y luego susurró para sí mismo.—Por supuesto que no, la hierba mala como ella nunca muere. Adem





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