Filtrar por
Actualizando estado
TodosEn procesoCompleto
Clasificar por
TodosPopularidadRecomendaciónEvaluaciónÚltima actualización
Después de mi muerte, mi ex lloró frente mi tumba

Después de mi muerte, mi ex lloró frente mi tumba

El día que Yolanda Flores finalmente regresó al país, Mateo Guzmán no volvió a casa en toda la noche. Al día siguiente, vi en sus historias de redes sociales dos manos entrelazadas y el rostro inocente de Mateo mientras dormía. Cuando llegó a casa, me arrojó bruscamente sobre la mesa los papeles de divorcio y me dijo: —Desde el principio ocupaste el lugar que le correspondía a Yolanda. Ahora que ha regresado, es hora de que te marches. Esto no me importó, al fin y al cabo, ya no me quedaba mucho tiempo de vida. Que le diera a quien quisiera el título de señora Guzmán. Poco después mi vida llegó a su fin. Mateo lloró, desesperado, y, arrodillado frente a mi tumba, me prometió que jamás volvería a tomar la mano de otra.
Cuento corto · Romance
19.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Mi hija llamó a mi ex después de mi muerte

Mi hija llamó a mi ex después de mi muerte

Cinco años después de mi muerte, mi hija Isabel decidió llamar a Alejandro. Con voz titubeante, le preguntó. —¿Quieres a mi mamá? Isabel buscaba respuesta a aquella frase que había encontrado en mi diario: «Alejandro Núñez, ¿me quieres?» Para su sorpresa, la voz al otro lado del teléfono respondió con sarcasmo. —¿Acaso tu madre te pidió que hicieras esto? ¿Cómo puede usar a su propia hija de esta manera? Vaya mujer más coqueta. Ya está con tu padre, ¿y, aun así, quiere reavivar una vieja llama conmigo?
Cuento corto · Romance
11.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Después de Que el Alfa Fingió Su Muerte, Corté el Vínculo de Compañeros

Después de Que el Alfa Fingió Su Muerte, Corté el Vínculo de Compañeros

Desde que perdí a Carlos, mi Alfa, en una brutal pelea contra unos forasteros despiadados, había estado criando a nuestro pequeño hijo, Felipe, completamente sola. Mi antigua manada había estado presionándome para que tomara un nuevo Alfa, con la finalidad de que Felipe y yo tuviésemos protección. Pero realmente creí que mi vínculo de compañero con Carlos era inquebrantable. Entonces, durante la ceremonia de Luna de Sangre, en el quinto aniversario del «sacrificio» de Carlos, escuché por casualidad a su padre, el viejo Alfa Marco, despotricando contra el silencioso hermano gemelo de Carlos, Román. —¡Carlos! ¡Maldito lobo! ¡Fue Román quien cayó en el Acantilado de la Luna de Sangre hace cinco años! ¡Él era el que estaba maldito! ¿Fingiste tu muerte y viviste como Román, para proteger a Alicia? ¡Le mentiste a toda la manada, a tu compañera sagrada y a tu propia sangre! ¿Valió la pena? Durante cinco años, Elena ha criado a Felipe desde que era un cachorro, completamente sola. Le diste a tu supuesto «sobrino» un «padre» falso, pero ¿alguna vez pensaste que el día que te pusiste la máscara de Román, Felipe perdió a su verdadero padre para siempre? Sentí como si un rayo me hubiera alcanzado. Después de que Carlos «había muerto», Román había sido el tío devoto, «cuidando» de Felipe y de mí. Nunca imaginé que era Carlos disfrazado. ¡¿Hizo todo eso solo para proteger a Alicia, la compañera destinada de Román, que ya estaba embarazada?! Esa noche, bajo la luna brillante, me escabullí y le envié un mensaje a mi primo, el Beta Jefe de la Manada Luna Plateada: «Dile al Alfa Luciano que yo, Elena, acepto su propuesta de cortejo.»
Cuento corto · Hombres Lobo
4.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Muerte al rey Agustín XII

Muerte al rey Agustín XII

YolvirVF
Era primavera del año 1920 en Francia, los árboles se adornaban de nuevas hojas verdes y de hermosas flores todas con sus diferentes colores, el sol que hacía te secaba la garganta pero además te aportaba mucha vitamina D… y ahí me encontraba yo. Anett Deschamps, hija del soldado del rey Robert Deschamps y la criada de la reina Clarissa Deschamps, crecí en la soledad de una pequeña casa pero con aires grandes de amor, mi familia era pequeña pero muy amorosa, me daban lo que yo quería con mucho esfuerzo pero me exigían que estudiara mucho para ser alguien importante, hasta que un día sucedido lo que menos esperaba lo cual trajo que toda mi vida se pusiera patas arriba. Pero adivinen qué, mi espíritu es el de una persona valiente, soy una líder y quiero venganza, quiero hacerle entender a la persona que me sacudió mi vida que aún sigo de pie y que me vengare de el o ella cuésteme lo que me cueste, ya que llegado el momento de poner un alto a las injusticias de mi pasado y hacer justicia por mi propio nombre.
Romance
106.1K leídosOngoing
Leer
Añadido
Solo La Muerte Es Libertad

Solo La Muerte Es Libertad

El día que me diagnosticaron cáncer, mi esposo me dio una cachetada. —¡Eres una malvada! ¡Hasta eres capaz de inventar que tienes cáncer solo para dar más lástima que tu hermana! Mi hijo gritó: —¡Mi mamá es horrible! ¡La odio! No lloré ni hice un drama. Guardé los resultados de los estudios sin decir nada y elegí una tumba para mí misma. En quince días me iré de esta ciudad para morir en paz en otro lado. Ni siquiera van a tener la oportunidad de arrepentirse.
Cuento corto · Romance
2.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Mi Muerte Fue Su Peor Castigo

Mi Muerte Fue Su Peor Castigo

Hacía muy poco que me había casado con Alberto Aguirre, el heredero de una de las familias más poderosas de la capital. Y ahora, era él mismo quien me llevaba a firmar el divorcio. Me quedé paralizada en mi sitio, mientras a mi alrededor sus amigos se burlaban de mí sin molestarse en disimularlo. —Alberto, ¿de verdad te casaste con Sandra y ahora te divorcias solo porque te lo pidió Beatriz? —¡Ja, ja! Miren cómo se quedó Sandra. No me vayan a decir que se va a poner a llorar. Pero Alberto ya tenía rodeada por los hombros a su hermana adoptiva, Beatriz Cortes, y le habló con ternura: —Ahora sí me vas a regalar una sonrisa, ¿verdad? Beatriz dejó escapar una risita y, por primera vez, una sonrisa asomó en su rostro siempre frío. Quise ir a pedir explicaciones, pero mis tres hermanos mayores me sujetaron con fuerza. El mayor, Jorge Nogueda, presidente de una gran empresa, frunció el ceño. —Beatriz solo sonríe cuando Alberto la hace reír. Ten un poco de vergüenza. El segundo, Miguel Nogueda, un actor famosísimo, me empujó hasta tirarme al suelo. —Su vida ya ha sido bastante desgraciada. Tú lo tienes todo; puedes vivir sin ese hombre. El tercero, Ángel Nogueda, profesor de biología, endureció el gesto. —Alberto siempre debió casarse con ella. Deja de interponerte entre los dos. Me metieron a la fuerza en el auto y no me dejaron arruinarle el momento a la mujer a la que siempre habían puesto en un pedestal. Entonces, el sistema, que llevaba muchísimo tiempo sin aparecer, por fin volvió a activarse. [Anfitriona, se ha detectado que la misión ya fue completada. ¿Desea regresar de inmediato al mundo real?] Sentada en el asiento trasero, contemplé la calle por la ventanilla con una amargura tan honda que casi me arrancó una carcajada. La farsa melodramática que había mantenido para cumplir aquella misión por fin terminaba. A partir de ese momento, ya no pensaba seguirles el juego en ese enredo de amores y rencores.
Cuento corto · Imaginación
2.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
No me salvaste al saltar y te arrepientes ahora de mi muerte

No me salvaste al saltar y te arrepientes ahora de mi muerte

Mi prometido fue un piloto de globos aerostáticos, y su primer amor insistió en arriesgarse, volando a gran altitud. De repente, hubo una fuga de helio en el globo. En un momento crítico, mi prometido tomó el paracaídas doble y saltó con su amante. —Estoy embarazada de tu hijo, ¿puedes llevarme primero? —le pedí con lágrimas en los ojos. —¿Ahora es el momento adecuado para los celos y las bromas sobre un embarazo falso? Mariana tiene acrofobia, pero tú sabes saltar en paracaídas. Te esperamos abajo —me reprendió. Él sacudió mi mano con fuerza, sin preocupación alguna, y saltó con su amante. Pero no se dio cuenta de que el único paracaídas que me quedaba había sido intencionalmente pinchado por su amante. Yo, con el bebé en el vientre, salté desde la altura.
Cuento corto · Romance
4.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Después de que mi marido me mintió sobre la muerte cerebral de mi hija, me vengué de él

Después de que mi marido me mintió sobre la muerte cerebral de mi hija, me vengué de él

Después de que declararan a mi hija como una vegetal con muerte cerebral, mi esposo me presionó para firmar los papeles de donación de órganos. Yo estaba destrozada por el dolor y al borde de un colapso emocional. Sin embargo, por casualidad descubrí que la doctora a cargo, la señorita Valeria, era el amor secreto de mi marido. Me di cuenta de que habían mentido sobre el estado de mi hija, todo para convencerme de firmar y así obtener su corazón para salvar a la hija de Valeria. Vi cómo mi esposo acompañaba a Valeria y su hija al salir del hospital. Los tres reían y charlaban animadamente como si fueran una familia feliz. Cuando fui a confrontarlos, mi marido y Valeria me empujaron por las escaleras, causándome con vileza la muerte. De repente, volví al día en que iba a firmar los papeles de donación. Mirando a mi hija en la cama del hospital, me juré a mí misma: esta vez, haré que esos miserables desgraciados paguen con sus vidas.
Cuento corto · Reencarnación
13.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Tras mi muerte, mi mate besó mi cadáver

Tras mi muerte, mi mate besó mi cadáver

Solo por haberme olvidado de traer de vuelta a la amante de mi mate, dejándola sola en el desierto durante tres horas, él montó en cólera y me arrojó a un pozo en medio de la nada. —Prueba lo que ha sufrido Melinda. El profundo y estrecho pozo me dificultaba la respiración, debido a que tenía que encorvarme. Al final, le confesé mi error y le pedí ayuda, solo para que me reprendiera con frialdad: —Reflexiona aquí sobre tu error. Esa es la única manera en la que aprenderás a comportarte como una verdadera Luna. Dicho esto, ordenó a uno de sus hombres que bloqueara la boca del pozo con una pesada roca. Grité con desesperación, escalé, una y otra vez, pero fue en vano. No hacía más que caer. Las paredes del pozo estaban cubiertas de las huellas de mis intentos de salir de allí. Hasta que finalmente mi garganta se resecó y ya no pude emitir sonido alguno. Dos semanas después, cuando él vio el regalo de cumpleaños que le había reservado, tuvo piedad y decidió poner fin a mi castigo, pero no sabía que mi cuerpo, en el fondo del pozo, había sido roído por gusanos y serpientes.
Cuento corto · Hombres Lobo
15.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
El alfa fingía su muerte y lo hice realidad

El alfa fingía su muerte y lo hice realidad

En el tercer mes de la desaparición accidental de compañero alfa durante una patrulla, lo vi en un bar de la frontera. Estaba abrazando a su amiga de la infancia, una loba, y sonreía con arrogancia: —Hace tiempo que quería librarme del acoso de Betania. De hecho, te agradezco que me hayas dado la idea. Ahora siento una libertad que no conocía desde hace mucho. La loba, pegada a su pecho, le servía licor con voz melosa y le preguntó cuándo reaparecería. Él respondió sin preocupación: —Disfrutemos una semana más. Deja que Betania se vuelva loca buscándome. Así aprenderá a no meterse tanto en mis asuntos. Sus hermanos lo elogiaron: —Estrategia brillante. Después de esto, Luna te obedecerá sin cuestionar. —Las pociones de disfraz de la bruja son increíbles. Nadie te ha reconocido en todos estos días. Pero no sabían que yo, escondida en las sombras, había presenciado su actitud despreocupada. Saqué mi teléfono y llamé a los ancianos de la manada. En mi nombre de Luna, declaré la muerte del alfa y anuncié la elección del próximo líder.
Cuento corto · Hombres Lobo
4.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Anterior
123456
...
50
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP