CAPÍTULO 41.

Lina temblaba, su respiración era errática y su pecho subía y bajaba con fuerza. Sus ojos se clavaron en Kael con terror, confusión y rabia. Su mente se negaba a aceptar lo que había visto, lo que había sentido.

—¿Qué eres tú? —susurró al principio, pero luego su voz se alzó, temblorosa—. ¡¿Qué clase de bestia eres, Kael?!

Kael no respondió de inmediato. Su mandíbula estaba tensa y su mirada reflejaba un dolor contenido. No quería verla así, pero tampoco podía cambiar lo que era.

—Lina…

—¡No! —
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App