Narrado por Karina
La noche había caído sobre la ciudad, pero dentro de mí seguía siendo tarde, esa tarde detenida que no encontraba salida. Me sentía atrapada entre dos tiempos: la niña que fui y la mujer que ahora sostenía esos papeles como si fueran brasas. Cada palabra escrita se volvía un eco, y ese eco me llevaba de regreso a recuerdos que hasta hace unas horas me parecían refugios seguros.
Me abracé el vientre con ambas manos, buscando un punto de sostén. El bebé. Nuestro hijo. Era lo ún