Lorena permaneció quieta un instante, absorbiéndolo todo.
La libertad… aún parecía irreal.
El aire del aeropuerto era estéril, artificial; sintió que sus pulmones se llenaban lentamente, como si necesitaran aprender de nuevo cómo funcionaba.
Dante observaba en silencio, respetando ese tiempo, pero sin dejar de estar atento a su alrededor.
Siempre atento.
Sus ojos recorrían el entorno en intervalos regulares, calculando distancias, evaluando riesgos, anticipando movimientos. Era un hábito antigu