Cuando se marcharon, el asistente de Miguel se acercó y anunció que la reunión había terminado y agradeció a todos su participación. A todos les quedó claro que estaban ansiosos por terminar el evento para arreglar el desorden.
La multitud hizo un puchero y se marchó a regañadientes, justo cuando la trama se complicaba.
Pronto poca gente quedo en el lugar, que en un principio estaba animado.
Álvaro fijó su mirada por donde se había marchado Isabella y se quedó un poco ensimismado.
En ese momen