Minutos más tarde se escuchó el ruido de un automóvil, seguido de los sonidos de freno. El mundo entero quedó en silencio.
El hombre de la silla de ruedas y sus dos subordinados corrieron hacia la barandilla mirando hacia abajo, vieron un vehículo todoterreno, estacionarse.
¿Llegó el cliente?, al menos llegó media hora antes de lo estimado. El hombre de la silla de Ruedas revisó el espacio confundido ¿dónde están mis hombres?
Pero no tuvo tiempo de pensar demasiado, porque en ese momento el