El mundo despertó distinto.
Los titulares de los periódicos, portales internacionales y transmisiones televisivas coincidían en una sola frase:
«Delta Rojo ha caído»
Miles de documentos, archivos encriptados y pruebas audiovisuales circulaban por los canales oficiales. La red clandestina más temida había sido desmantelada. Sus líderes —muchos de ellos personajes intocables del poder global— estaban siendo identificados y detenidos en operativos simultáneos.
En Ginebra, la ONU solicitó una s