Era ya casi la media noche, la celebración estaba en su punto más alto. Copas tintineaban, las risas flotaban entre las luces cálidas, y una música elegante acariciaba el ambiente con melodías que evocaban esperanza y un nuevo comienzo. Sebastián e Isabella brindaban, por primera vez en mucho tiempo, parecían haberse permitido respirar.
Vanessa y Fabio bromeaban cerca del buffet. Rayan conversaba animadamente con Isaac Mendoza, y Darío Jiménez servía una copa a Giorgio Sinclair mientras contab