SALIR DEL INFIERNO
Las luces comenzaron a parpadear violentamente.
Las paredes antes blancas ahora tenían grietas negras que latían como venas enfermas.
El suelo crujía bajo sus pies.
Fabio miró sus dispositivos y gritó:
—¡El sistema central está corrompido! ¡Se activó el protocolo “Purga Final”!
¡El complejo completo se va a autodestruir!
Vanesa giró con el arma en mano.
—¿Cuánto tiempo tenemos?
—¡Siete minutos!
Isabela apretó a Elías contra su pecho.
El niño dormía, agotado por l