No siempre se gana.
Señorita… Raúl empujó a Simón hacia un lado. Por favor, salga de aquí. El hombre tenía órdenes de no dejar que nadie se acercara a ella, no obstante, un leve descuido provocó que Sully hiciese de las suyas.
Pusilánime, Melany pasó al lado de Raúl y lo hizo con la cabeza gacha y todo para que no viera sus lágrimas.
En ese momento, su cabeza era un lío de recuerdos, pero lo que más sobresalía era la voz de Sully y sus innumerables advertencias y amenazas, pero también cómo la sometió a hacer c