—Señor, ¿que va a ordenar?
Diana espera paciente con la libreta y el bolígrafo en mano.
El cliente se cubre la cara con la carta del menú.
—Quiero que vuelvas a mi lado. —Dice mientras muestra su rostro.
El corazón de Diana latió a prisa y sus piernas temblaron.
Hizo un esfuerzo para disimular el impacto de ese encuentro.
—¡Robert!
—Sí, aquí estoy. ¿no esperabas verme?
Ella se sentó para recuperar el aliento, lo menos que pensaba era encontrarse con él cara a cara.
No sabía que decir, por un l