Capítulo 7: Un juego inocente.
Unos golpes a lo lejos me despiertan lentamente, me quedé dormida cuando ya amanecía, porque ese beso no me dejó pegar ojo, no dejé de darle vueltas al hecho de que me pareció algo más que una manera de alejar a una persona de mí.
Supo a amor, pasión, desesperación… y prohibido.
No sé cómo Ángello consiguió dormir después de eso, aunque la respuesta es sencilla, por más que no quiera aceptarlo, es porque para él no fue importante.
Los golpes me traen a la tierra, me doy cuenta de que son de la