Ardiendo en ti. Capítulo 27: Odio a tu padre
Luego de ver salir de la habitación a Agustín, mi corazón se fue con él a alguna parte, porque yo me quedé sentada en aquella cama mirando al vacío por varios minutos, sin siquiera soltar una sola lágrima.
Cuando me avisaron de mi transporte al aeropuerto, no sé cómo tomé las maletas y bajé, no sé en qué momento me subí al taxi, al avión… sólo tengo un ligero recuerdo de cuando Connor me rodeó con sus brazos y me dijo que todo estaría bien.
De eso ya dos semanas y media, y pues… nada está bien.