Cuando el avión aterriza en Chile, no puedo evitar que en el estómago se me haga un nudo. Jamás en mi vida sentí tantos nervios como ahora, debo enfrentarme a las dos mujeres que gobiernan mi vida y no sé cuál de las dos se demorará menos en matarme… aunque preferiría morir antes por las manos de mi madre que por la mujer que amo.
Un auto nos espera y mi padre hace un par de llamadas, las que no me interesan porque ahora estoy sumergido en mis propios pensamientos sobre qué debo hacer.
Al llega