Ardiendo en ti. Capítulo 7: Castigado con las vacas
Me quedo como idiota al inicio, hasta que mi padre me mira con ganas de matarme.
—¡Mierda! —digo saliendo de Sara, Dara… no tengo idea de a quién le estaba dando duro. Me acerco a mi madre, pero mi padre me detiene con una de sus manos.
—¡Ni se te ocurra tocar a tu madre desnudo y con tus manos sucias! —me mira furioso y luego vuelve la vista hacia ella—. Amor, despierta, por favor…
Un torbellino de chicas queda por la habitación, se visten muy rápido y salen de allí como si el mismísimo Lucife