Por Emma
Con Sandy volvimos a nuestro país, era cruzar el charco, como suele decirse.
Le mandé un mensaje a Pupy avisándole que había llegado.
No lo vio.
Le había llegado, pero no lo había leído.
Tuve miedo, miedo de que se haya arrepentido de haberme propuesto casamiento.
Me asaltaron mil dudas.
Me estaba dando una ducha, cuando escuché que se abría la puerta del baño.
Miré a través de la mampara, había bastante vapor, pero pude reconocer la figura de mi novio, que apenas pasó el umbral, comen