Por Emma
Nos acomodamos en la primera fila, los asientos fueron designados con anticipación.
Supongo, que en parte, tenía que ver con la respuesta de asistencia.
-Más allá de lo que disfruté de ver la cara del idiota de Marcelo, todo lo que dije sobre vos, es totalmente cierto.
La miré con una sonrisa de agradecimiento.
-Muchas gracias.
-Te merecés todas mis palabras y más.
-Gracias y debo confesar que fue muy divertido ver la cara de mi hermano, con cada una de tus palabras.
-Sí, porque no pudo decir nada, estaba rodeado de tres mujeres en un evento, aunque, pobre su esposa, las cosas que le tiene que aguantar.
-Sí, pero Liliana se beneficia a su manera.
-¿Se casó por interés?
-No lo creo, aunque en realidad no lo sé, ellos son… muy formales, jamás los vas a ver con arrumacos, ni siquiera una caricia inocente, pero nunca levantan la voz entre ellos, aparentemente son compañeros, pero Marcelo, siempre tan machista, le dio una gerencia a su esposa, aunque supongo que esa gerencia la ma