CAPÍTULO 38. Una mujer demasiado derecha
Sammy cerró los ojos por un instante y se miró al espejo. Llevaba un vestido azul marino entallado, de corte lápiz, con un cinturón blanco y unos tacones cerrados del mismo color. Se hizo un moño un poco despeinado para quitarle seriedad al outfit de trabajo y se dirigió a la cocina, donde una de las chicas le entregó un café para llevar que ya tenía preparado.
Se dirigió a la empresa y el sonido de su celular la sorprendió mientras subía en el ascensor. Durante un segundo Sammy vio la foto que