35. SU ÚNICA
En cuanto Cristina puso un pie de inmediato en la sala de espera, los ojos de sus familiares cayeron en ella con una ligera sorpresa. Ninguno se conmovió por su llegada, sino por quien la acompañaba. René García, quizás el empresario más poderoso de la ciudad.
—¿Dónde está Salvador? ¿Puedo verlo? —preguntó Cristina de inmediato.
Una de sus primas vaciló en responder, pero lo hizo, señalando hacia arriba. No recibió quejas de nadie así que Cristina suspiró y se dio la vuelta para encontrar a su