Blake Stewart
Sentada en el borde del sofá, con las manos entrelazadas sobre mi regazo, me sentía como un espectador en el centro de un coliseo romano. Frente a mí, los monitores mostraban dos escenas de una carnicería emocional. En la pantalla izquierda, Emily era escoltada fuera de la clínica; su rostro, captado por una cámara de seguridad, era una máscara de odio puro. En la pantalla derecha, Logan se alejaba de un Chase Miller destrozado en el suelo de un hangar.
—Se acabó, Blake —susurró Ar