Arielle
La atmósfera en la mansión Christian se había vuelto tan pesada que podías cortarla con un cuchillo de cocina. Después de la explosión de Logan y el exilio voluntario de Blake a la planta baja, el silencio en los pasillos me ponía los pelos de punta. Necesitaba aire, necesitaba una voz que no estuviera cargada de reproches o de culpa.
Subí a mi nuevo refugio, el loft en el antiguo granero, y sin pensarlo dos veces, inicié una videollamada.
-Vaya, la estrella de Nashville se acuerda de l