Capítulo treinta y cuatro.
La noche perfecta
Antonella.
Había pensado e imaginado ciento de posibilidades, incluso había creído que mi novio y mejor amiga estaban en confabulación y tenían un complot en mi contra. Un sentimiento que me había perseguido durante los últimos días. Sin embargo, aquella angustia resultó no tener fundamentos, no tenía ninguna razón de ser, pero siendo sincera, jamás me habría imaginado una sorpresa como está.
Ver a Dante parado frente al altar a la orilla del mar llenó mi corazón de un sentimi