Capítulo cincuenta.
La rana era el príncipe de mis sueños
Antonella
Habían pasado cuatro semanas desde lo ocurrido en la iglesia, el día que impedí la boda de Dante y Marena.
Ese día la mujer fue aprehendida y acusada por el incendio de la floristería del abuelo, Dante se hizo cargo de todo.
También había hablado con mi padre, en principio llegué a temer que Dante no lo aceptara debido al pasado que existía entre ellos, pero no podíamos nadar contra corriente si deseábamos ser felices.
La vida nos demostró en múlt