Sara
Tiempo, Mark no estaba dando tiempo. Al verlo saltar solo hacia todos los vampiros, haciendo un foco en el ataque. Equilibró la balanza, cargando con todo el peso. Las lágrimas me rodaron por las mejillas. Ardía, mi piel ardía fundiéndose con las lágrimas. A el no le importaba morir, no, solo yo y Hawk le importábamos.
Corrí, con el instinto a flor de piel. Al verlo, mi corazón pareció recobrar la lucidez que habían intentado esconder. Porque yo lo amaba, el amor que sentía era más fuerte