Narrador
—Joder, niño, ¿Qué has hecho esta vez? —preguntó un hombre, que ingresó al cuarto con una bandeja con un sándwich.
—Lo he arruinado. —murmuró el pequeño Zem, con los ojos clavados en el suelo.
Otra persona ingresó al cuarto estrecho. Era una mujer de unos cincuenta años, de contextura robusta, tez pálida y ojos almendrados. Tenía la mirada severa, apretaba los dientes con rabia. Estaba molesta.
—Deja de proteger a ese mocoso. Solo sabe molestar a todo el mundo. —dijo ella, farfullando