Capítulo 87. ¡Dejemos la actuación!
Alexa miraba con gesto desesperado cómo su marido echaba cada una de sus pertenencias dentro de una maleta, mientras resoplaba airado. Ella, angustiada, empezó a sacar cada prenda que él tiraba desorganizadamente; sin embargo, él no se daba por vencido y volvía a ponerlas dentro.
—Cariño, puedo explicarte —le decía ella, casi al borde del llanto.
—Mejor ahórrate tus explicaciones. Siento asco por ti —aseveró el hombre con tono hiriente.
—¿Me tienes asco? —ella se rió histéricamente, con lágrima