Capítulo 86. ¡No entiendes!
Lizbeth se levantó furiosa y se alejó con pasos tan apresurados que chocó con un camarero que llevaba en una bandeja varios batidos, derramándolos sobre su cara.
—¡Perdón! — dijo apenado el camarero, mientras otra persona extendía un pañuelo hacia ella. Con los cristales de sus lentes empañados, Lizbeth apenas pudo notar que una mano se acercaba a su cara. Espantada, pensando que era Nicolás, tiró su propia mano hacia adelante para impedirlo. Sin embargo, con su movimiento torpe, terminó por ec