Capítulo 39. Celos punzantes.
—Yo lo digo. Lo hiciste mal. Tus hermanos me comentaron que lo golpeaste sin razón — afirmó su padre.
—Sí, padre, fue salvaje como siempre. Si vieras la herida que le provocó a mi invitado — se quejó Samuel.
—Hijo, me he quedado sin ir a la empresa para arreglar esto pacientemente. Lo hiciste mal, admítelo. Debes hacer lo correcto. Vamos a llamar a Nicolás y le ofrecerás una disculpa sincera.
Sebastián miró a su padre con un gesto desafiante.
—Hace tiempo dejé de ser un niño al que se le dice q