Capítulo 15. ¡Ex idiota! ¿Qué haces aquí?
—Creo que se descontroló mi presión arterial —decía la mujer con voz tan débil que cualquiera caería en la mentira. Incluso Lizbeth se sintió culpable, aunque la miró a distancia.
A la mujer le dieron agua y pastillas; luego, pidió ser llevada a su dormitorio para reponerse antes de la cena.
—¿No es mejor que ella vaya al hospital? —le preguntó Lizbeth a su suegra, la cual sonrió y negó con la cabeza.
—En realidad, eso lo hace cada vez que quiere hacer parecer al otro como villano —le susurró S