Mundo ficciónIniciar sesiónLos días fueron pasando para felicidad de Emma, sus padres se acercaron un poquito y la tensión ya no podía cortarse con tijeras como antes.
—¿Estás feliz, enana? —preguntó esa mañana el tío Gerald mientras la llevaba al colegio. Era su primer día luego de su hospitalización y ella habría deseado que sus madres la llevaran, pero su mamá tuvo que atender a un cliente muy importante en la Gale







