Capítulo cincuenta y ocho. Promesa de amor
Natasha estaba en una bruma llena de felicidad, no podía creer que estaba allí frente al espejo viéndose por segunda vez con un traje de novia.
Luchó para que el recuerdo del pasado no arruinara lo que hoy estaba a punto de suceder. Las cosas siete años atrás habían ido mal, por muchas situaciones que tanto ella como Michael no pudieron prever.
Pero ahora era distinto. Su familia estaba de acuerdo, tenían una hija hermosa y dos pequeños de camino, aunque aún no sabían el sexo de los bebés, ella