Capítulo sesenta. La reina de tu corazón
—¡Papi! ¡Papi! —los gritos de Emma alertaron a Michael quien salió de la biblioteca casi corriendo, seguido de cerca por Ryan.
»¡Papáaaa! —gritó con más fuerza la niña chocando contra la pierna de su padre y casi cayendo al piso.
—¿Qué ocurre, mi amor? —preguntó a la pequeña agitada.
—Es mamá —dijo—. Los gemelos —balbuceo, pero ya Michael corría en dirección al jardín donde Natasha solía pintar con Emma por las mañanas.
Natasha hacía un esfuerzo titánico para no gritar por las contracciones que