CIRCE
—Buenos días Circe. —Fray apareció en la puerta de mi apartamento. Estaba por salir e ir a visitar a mi amiga.
—Hola Fray
—Vine por ti para que desayunemos juntos.
—Bueno… es que… está bien.
Salí del apartamento y bajamos juntos hasta la carretera. Subí a su auto y condujo hasta un restaurante.
—¿Cómo pasaste tu noche? —preguntó
—Bien, ya extrañaba mi cama.
Nos sirvieron café con algunos panecillos.
—No voy a llenarte de preguntas, respeto tu privacidad y el hecho de que quisieras