Debía ser la psicóloga que el señor Caballero había buscado para Vivian, la misma mujer que la había estado esperando en la recepción del hotel.
Al final del documento había un programa detallado del concurso de conocimientos psicológicos, incluyendo los temas para las preguntas de desarrollo.
Pensó que quizás debería relacionarse con los estudiantes de la nueva era, para descubrir qué sorpresas podrían ofrecerle esta nueva generación.
Después de regresar a casa, Silvia se quedó contemplando por