—¡Nadie está incómoda! ¡Yo nunca la consideré...!
—Leticia, sé que estás molesta y hablas por enojo, pero ahora la señorita Somoza quiere llamar a la policía. Será mejor que admitas tu error —Fátima interrumpió rápidamente las palabras de Leticia.
Leticia la fulminó con la mirada, pero entendió que Fátima le estaba dando una salida. Miró a Silvia con incomodidad.
—Fui yo... me equivoqué...
Silvia, viendo su actitud, sabía que esas palabras no eran sinceras. Sin embargo, como estaban en territori