Lyra
Después de todo lo que hicimos, me resultaba bastante difícil separarme de Landon, pero tenía que hacerlo y probarme varios vestidos para justificar el tiempo que tardaba en salir de la tienda. Los guardias, como era de esperar, entraban y salían, pero se quedaban conformes al ver cómo le mostraba los vestidos a Ekaterina, quien me sonreía pícaramente cada vez que le mostraba uno.
—Te queda hermoso este vestido —me elogió Landon cuando volví con el último, con el que compraría—. Pero no me