Landon
Quien decía que el tiempo curaba todas las heridas estaba completamente equivocado. El tiempo no había curado las mías, tampoco me hacía resignarme; todo lo contrario, cada día era peor que el anterior, aunque me esforzara porque mis empleados y la gente a mi alrededor no lo viera así. Después de mis primeros meses en Rusia y de recorrer el país entero sin ninguna clase de éxito, decidí establecerme en el país y abrir una sucursal más de mis laboratorios. Mi búsqueda no había finalizado,