Byron
Habían pasado tan solo unos pocos días desde que supe la verdad sobre mi hijo y sobre Lilly, pero mi salud había mejorado bastante y tenía muchas más ganas de recuperarme. Mi padre estaba feliz de tenerme en casa, aunque no tanto con las reformas que estaba haciendo. Él seguía renuente a creer que yo tenía un hijo, pero estaba seguro de que se terminaría convenciendo en cuanto conociera a Hunter y viera más allá de esa fotografía.
—Sí, quiero que el color sea verde —le dije a la diseñadora