CAPÍTULO 36.
Landon
Mi madre había quedado afectada por la información, aunque quisiera disimularlo, así que le impedí marcharse y ordené que le trajeran agua para que lograra restablecerse.
—Esto es horrible, Landon, ¿qué vamos a hacer ahora? —preguntó agobiada, con lágrimas asomando por sus ojos.
—No lo sé todavía, pero se me va a ocurrir algo —le dije, aparentando una calma que no sentía—. Al menos ya sabemos que probablemente se encuentren en Rusia.
—Hijo, esa clase de mafias tal vez tengan sus ba