Landon
Vivir de un mes a otro no era lo difícil, tampoco de una semana a otra ni de un día a otro. Cada minuto, cada segundo, cada respiración era más dolorosa que la anterior. Todo dolía porque ella no estaba a mi lado, porque cada día que pasaba me convencía más de que yo era el absoluto culpable por dejarme llevar por mis celos, la desconfianza y las intrigas de personas que solo deseaban separarnos.
Las primeras investigaciones fueron sencillas. En efecto, Lyra se había ido con ese hombre