Capítulo 23.
La mañana era bastante fía pero no mucho más que en los días anteriores.
Con cero ganas de congelarme, decidí que hoy no me bañaría. No es como si intentara impresionar a nadie de todos modos y, con la extracción de obsidiana en pausa, lo único que había en mi agenda por el resto del día era aprender junto a los cachorros a hacer joyería con los pedazos de obsidiana que habíamos descartado para la entrega a mi manada. Bueno, eso y un poco de tiro al blanco con Paula.
Ambas encontrábamos cierto