Si su hermano lo dijera, mataría dos pájaros de un tiro: demostraría cierto interés y, de paso, expresaría lo que sentía hacia Daisy. Sin embargo, él…
«Pues nada, me tocará arriesgarme», pensó Blanca con determinación. «Si se trata de que mi cuñada vuelva a la familia Suárez, un poco de egoísmo no está de más.»
Así que soltó la frase que llevaba atascada desde que recuperó la conciencia:
—Cuñada, mientras estaba inconsciente, oí que dijiste que si me despertaba, tú y mi hermano…
—¡Ay! —soltó Dai