Frigg la miraba con ojos llenos de esperanza, esperando alguna respuesta de Jade. La joven, en silencio, sacó una caja de su maletín y extrajo una serie de agujas plateadas.
—El tratamiento se divide en cuatro etapas. Hoy realizaremos la primera: acupuntura y sangrado.
Frigg no esperaba esa respuesta. La mirada en sus ojos cambió rápidamente, aunque seguía con la fachada de vulnerabilidad.
—Diosa de la Medicina, sé que mi solicitud debe parecerte difícil, pero realmente no tengo otra opción. He