Gabriela no iba a quedarse quieta, encerrada como una prisionera.
Desde la habitación, buscó información sobre los procedimientos para iniciar un divorcio litigioso.
Ella estaba decidida a divorciarse.
Si Álvaro no quería aceptar, entonces irían por la vía legal.
Sabía que un divorcio litigioso sería largo y complicado si una de las partes no estaba dispuesta, y consumiría mucho tiempo.
Tras terminar la llamada con su abogado, el estrés la invadió. Necesitaba salir, despejar su mente.
Dio una vu