—¿El… arreglo inicial? —repitió Noelia, desconcertada.
—Casémonos —anunció Álvaro, sin emoción aparente, como si fuera la cosa más normal del mundo.
Noelia se quedó completamente atónita. Su plan consistía en que Álvaro, por lástima, dejara de expulsarla y, con el tiempo, ella pudiera consolidar su posición. Jamás imaginó…
—¿Casarnos? ¿De verdad estás dispuesto a casarte conmigo?
—Me salvaste la vida en la montaña nevada. Es la promesa que te hice. ¿No quieres?
—¡Sí, claro que quiero! —exclamó N