—Jefe, de todos modos, creo que debería pensarlo con más cuidado —atinó a decir Laura.
Álvaro no respondió; solo sonrió con frialdad y se marchó.
Laura se quedó parada unos segundos, escuchando a Noelia emocionarse detrás de la puerta de la habitación. Era obvio que, en poco tiempo, la noticia del matrimonio de Álvaro con Noelia se difundiría por todos lados.
Medio mes después…
Gabriela se encontraba en Leeds viviendo los días más tranquilos que había tenido en varios años. Pasaba la mayor parte