Gabriela recordaba esa escena con una nostalgia tan dulce que, tras descubrir el verdadero origen de Emiliano, se convertía en un tormento: aquella felicidad se teñía de una profunda agonía.
Él deseaba la unión inquebrantable, pues ya había perdido toda esa infancia que un día tuvo en Midred. Sin embargo, al final, entre ellos también se interpuso la muerte.
Gabriela se sacudió de aquel recuerdo.
—Antes me preguntaste por qué quería divorciarme de Álvaro si se veía físicamente igual a Emiliano —