—¿Gabriela, de verdad eres tan desagradecida? —repuso Iliana, con el rostro ensombrecido.
—¿Y esperas que les dé las gracias? ¡Si no fuera porque Mattheo alertó al demente de la existencia de Emiliano…!
De pronto, Gabriela se quedó con la frase en la boca.
Iliana se echó a reír con una pizca de crueldad:
—¿Crees que sin ese loco de Álex, Emiliano habría escapado de alguien incluso más trastornado como él? ¿De verdad piensas que ustedes dos hubieran podido tener un final feliz? ¡No me hagas reír…