—Señora, por favor cálmese —intervino Leandro, tratando de mediar—. Quedamos en hablar tranquilamente con Álvaro, ¿no es cierto?
Luego, se volvió hacia Álvaro con una sonrisa incómoda.
—Álvaro…
—¿Qué haces tú aquí? —preguntó Álvaro, su mirada fija y severa en Leandro.
Leandro se encogió de hombros, tratando de aparentar naturalidad.
—Vine a traerle un regalo a la doña Carmen. Cuando llegué, ellos ya estaban aquí.
—¿Qué importa lo que hace Leandro aquí? —Oliver alzó la voz, interrumpiendo—. Prime